(Este fue mi primer reseña en el otro blog hace mas de dos años. Me pareció bastante simpática...¡¡¡y encima los links siguen vivos!!! Así que acá está esta película del Silvestre.)


Estoy en Buenos Aires de viaje, tengo que hacer tiempo, me meto en un cine no para pensar sino para pasar el rato. A la salida me pregunto...¿Era necesaria la realización de una sexta entrega de Rocky? ¿Tan mal le está yendo a Silvestre con su cadena de restaurantes para tener que salir con sus 60 años a cuestas a mostrar sus pectorales chuzos en un ring? En sí, la película no es lo que esperaba (un bodrio irrecuperable); es más, supera holgadamente a un par de sus antecesoras en la saga, sobre todo a ese engendro pro-imperialista que fue Rocky IV. Aparte incursiona con éxito en varios géneros: en la comedia, cuando quiere convencer a nosotros y a los jueces que le otorguen nuevamente el permiso para volver a boxear; en el drama, cuando a pedido del director de fotografía, se planta en planos generales vistosos y laaaaaaaargos; en el policial, cuando nos preguntamos como no cayó en cana por haber escrito un guión que bien lo podría haber escrito su nietito que cursa el pre-escolar y, en la ciencia ficción, cuando su oponente le clava mas de 156 cross y uppercats y él sigue en pie, cuando un ser humano promedio solo toleraría 5 golpes de esos antes de adelantar su servicio fúnebre. En fin, a no desesperar, y a tener paciencia que ya lo tendremos a Stallone en "Rambo 4", luchando contra un piquete de jubilados iraníes que le reclaman a Bush un aumento en sus haberes.