Otra vez por acá. Un día me desperté y sentí la necesidad de compartir, de comentar, de recordar, de mostrar cosas nuevas y viejas a quién se aventure a ingresar en una nueva morada en proceso de construcción, tal cual es este Sobrinos Vol.2. Tardé un par de meses en hacer los cimientos; es que en realidad el proyecto era similar al primigenio Los sobrinos de Tarantino, una actualización mensual a la manera de una revista virtual, pero el recuerdo de la presión por terminar en tiempo y forma cada publicación hizo que desistiera de la idea. Luego pensé en compartir con otros amigos la edición, pero esa pared se cayó por problemas en la mezcla. Me acordé también de aquellos links borrados por ser "ilegales" (¿existe una ley que te impida compartir sin fines de lucro, alguien fue en cana antes por tener 100 TDK con música grabada?), de aquellos momentos en que se intimó a ciertos bloggers a dejar de subir cosas (algo de razón tienen, en algunas subidas...) so pena que te golpéen la puerta y aparezca un señor con una credencial invitándote a un tour por algún precinto policial; entonces decidí que las ventanas no tendrían que ser de aluminio y sin rejas y que las llaves de la puerta no se las daría a todos los visitantes. Es cierto que gracias a una invención maravillosa como es la Red de Redes mucha gente se aprovecha y utiliza los contenidos que aloja para su propio beneficio económico en desmedro de los costos a los que tuvo que hacer frente el artista para concretar su obra, quedándose con un usufructo mezquino, abordándolos de una manera muy poco ética (palabra que no se debe usar desde la década del 70, mas o menos). Entonces, para no contradecirme y que la memoria colectiva me lo eche en cara en el futuro, trataré que los mosaicos del piso no sean relucientes cerámicos sino baldosas recicladas de alguna casona con altillo y aljibe. Los visitantes aparte deberan buscar en las imágenes que tenga cada mosaico el alma de la casa, o sea, lo que entraron a buscar.
Bueno, basta de metáforas, los invito a pasar y espero que les guste la remodelación de esta mi nueva casa. ¡¡Aloha!!